Yamani y Venezuela

19 Mar 2021 12:21 UTC

La Delegación de Venezuela jugó un rol relevante en la formulación de una nueva estrategia de recuperación del mercado. A partir de aquella decisión, el consumo petrolero mundial comenzó a reanimarse y la OPEP a recuperar su producción…
Yamani y Venezuela
En nuestro Yamani sensato (El Universal, 05.03.21), dijimos que el ministro saudí (1930-2021) alertó acerca de los efectos nocivos de las agudas alzas de los precios del petróleo para productores y consumidores. En 1982, la OPEP, por primera vez, tuvo que fijar cuotas de producción para defender los precios; pero éstos continuaron bajando por destrucción de la demanda.


Cansada de ver su producción caer (a 3,6 MMBD en 1985 vs. 10,27 MMBD en 1980), Arabia Saudí decidió aumentar su extracción y firmar los acuerdos de “net-back”, para proteger algo de sus declinantes mercados. La producción de la OPEP se había desplomado de 29,76 MMBD en 1979, a sólo 15,7 MMBD en 1985. En diciembre, la Conferencia Ministerial de la OPEP decidió buscar una “participación justa en el mercado” y designó una comisión encabezada por el ministro de Energía, Arturo Hernández Grisanti, presidente de la Organización.

 
En mayo de 1986, una reunión informal de ministros en la residencia del jeque Yamani en Taif, acogió una propuesta del ministro venezolano, quien argumentó que la caída de los valores había producido el impacto deseado y era necesario detener la guerra de precios y fijar un nuevo precio de referencia para reactivar la demanda. El presidente de la OPEP preguntó a sus colegas cuál sería ese precio óptimo. El ministro iraní Aghazadeh propuso $24/b; el argelino Nabi, $22/b; el nigeriano David-West, $20/b; el indonesio Subroto, $19/b; y Yamani, $17/b.

 
Se designó en Taif una Comisión Técnica de Alto Nivel integrada por el venezolano Alirio A. Parra; el secretario de la OPEP, Fadhil Al Chalabi; y el representante iraquí, Ramzi Salman, quienes presentaron un enjundioso informe a la Conferencia Ministerial de diciembre de 1986, recomendando un precio referencial formado por una cesta de siete crudos con un valor nominal de $18 por barril, el cual fue adoptado y la guerra de precios concluida para beneficio de consumidores y exportadores.


La Delegación de Venezuela jugó un rol relevante en la formulación de una nueva estrategia de recuperación del mercado. A partir de aquella decisión, el consumo petrolero mundial comenzó a reanimarse y la OPEP a recuperar su producción (aunque su participación en el mercado ha continuado mermando hasta la fecha).


@lxgrisanti

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