New York Times: Un amor tan suave y fuerte como una coneja

El verdadero amor de Ashley era una coneja llamada Judy. Estábamos bebiendo café en Java House cuando mencioné que jamás había conocido a la coneja de la que tanto hablaba y Ashley de inmediato quitó nuestras tazas de la mesa y nos llevó a su apartamento. Se había mudado a la ciudad hacía cuatro meses y aún no había desempacado. Había cajas de cartón a lo largo de su apartamento, acomodadas como si le hicieran lugar a la jaula grande del centro.…