Ocho rutas para enamorse de Portugal

Cuando el viajero se sentó en la arena de la playa y dijo: ‘No hay nada más que ver’, sabía que no era así. El fin de un viaje es solo el principio de otro. Hay que ver lo que no se ha visto, ver otra vez lo que ya se vio, ver de día lo que se vio de noche (…). Hay que comenzar de nuevo el viaje. Siempre. El viajero vuelve al camino”. José Saramago acababa así su Viaje a Portugal (1981).…