Roma contra el imperio

“Llegará un día que nuestros recuerdos serán nuestras riquezas” Paul Geráldy Los recuerdos son caprichosos. Mantienen su carácter épico mientras son desconocidos. Una vez que se cuentan, corren el riesgo de hacerse vulgares. La primera declaración de amor, aquel agónico gol en la niñez y el debut en una sala de cine, tienen olores y sabores indescriptibles. Tanto así, que es imposible contagiar al que escucha de esas emociones. Probablemente por eso muy pocos cineastas se atreven a recrear el pasado sin alterar el carácter episódico de la rutina que vive cualquier personaje.…