Mi secuestro

Es inevitable pensar en la muerte cuando escuchas cuatro disparos a tu espalda. Corríamos por el monte cuando sentimos los pasos. Se acercaban. Más tiros. Intentamos escapar pero no podíamos más. Volteamos y los vimos llegar. Todos estaban armados. Ese día era nuestro aniversario y comenzaban nuestras vacaciones. Decidimos celebrarlo con un viaje a Margarita. Yo prefería viajar en avión, pero no podíamos gastar mucho. Decidimos hacerlo en el carro de Julio, un Aveo azul que nunca fallaba.…