Los santuarios de la fabada en Asturias

Hablemos de un tema tabú: las flatulencias que nos provocan ciertas legumbres después de comerlas. En uno de los capítulos más descacharrantes del siempre vigente Breviario de la fabada (Ediciones Trea, 1981), Paco Ignacio Taibo I dedica tres páginas a reivindicar el pedo. Llama a Asturias “el paraíso del pedo libre” por ser uno de los lugares donde más fabada se come. Pide que la ventosidad abandone la clandestinidad de los prejuicios e incluso propone calificar la calidad del guiso asturiano por excelencia en función de los gases que nos provoque: “Ayer comí una fabada de tres pedos y medio”, escribe.…