Patatas rústicas al horno

Que las patatas fritas son una de las mejores cosas del mundo es una realidad contrastada empíricamente que no admite ninguna discusión. Que son un cebatil y no es conveniente comerlas demasiado a menudo, también (ya lo decía Karl Lagerfeld en Muchachada Nuí). Una patata crujiente y dorada por fuera y cremosa por dentro es el acompañamiento perfecto para cosas tan variadas como un huevo frito o mollet -hervido durante 4 minutos y medio-, una hamburguesa, carne, pescado o pollo.…