Nuestra configuración cerebral del bien y el mal, por Rafael Tobías Blanco Vilariño

Exordio Se requiere ser un humano con cerebro de reptil y con ojos de vidrio, para no comprender que en poco tiempo, veremos brotar un “hijo ilegítimo” que no podremos “Adoptar” con el nombre de la Nueva Constitución, engendrada silentemente en la “Constituyente”, según la cual, no tendremos derechos sobre nuestros hijos, la propiedad privada, la herencia, Y será ´el “Salvoconducto” de los corruptos, de los violadores de los Derechos Humanos y los responsables de Daños de Lesa Humanidad.…