Las balas caseras: un nuevo capítulo en la batalla por las armas en Estados Unidos

Read in English WRIGHTSVILLE, Pensilvania — Dentro del desordenado taller que tiene en su garaje, Michael Crumling, un armero de 29 años, presumió con orgullo de la impresionante colección de balas de plomo que ha elaborado meticulosamente desde cero. Por todo el país, millones de aficionados a las armas como Crumling recargan sus propias municiones y funden sus propias balas —pasatiempos que consumen horas y que durante generaciones han formado parte de la cultura de las armas de fuego—.…