Mi marido hace publicidad… de todo lo que limpia en la casa

Read in English Luego de pavonearse al máximo tras cerrar la puerta de la lavavajillas, Christopher se arremangó la camisa y proclamó: “¡Acabo de poner los platos en su lugar!”. Me quedé mirándolo. Yo había llenado la lavaplatos horas antes sin necesidad de gritarlo a los cuatro vientos. Antes de eso, mi media naranja había lavado las ventanas. Cada vez que regresaba a la habitación, señalaba la visibilidad mejorada: “Caray, ¿cuándo habías visto esas ventanas tan relucientes?”.…