Mi cuerpo se rebeló el día de mi boda

La mañana de mi boda, desperté luciendo grotesca. Apenas podía abrir los ojos porque mis párpados estaban muy hinchados. Afligida, le pedí a Damian, mi futuro esposo, que viniera a ayudarme. Después llamamos a mi médico, que dijo: “Parece que tu trasplante de médula ósea vino a tu boda”. Varios años atrás me había sometido a un trasplante de médula ósea que acabó con la leucemia en mi sangre y me salvó la vida. Sin embargo, mi nuevo sistema inmunitario a veces se volvía loco.…