Sopa de ajo contra sopa de cebolla

La sopa de ajo y la de cebolla son como esas películas en las que un actor que ha trabajado toda la vida de secundario consigue un papel principal y gana un Oscar. Dos ingredientes básicos que casi siempre trabajan como refuerzo para que otros se luzcan se convierten de repente en protas, y todos nos asombramos del placer que nos pueden llegar a proporcionar. Apenas acompañados de un poco de grasa, caldo y alguna especia, logran que no echemos de menos a las estrellonas habituales como las verduras, las legumbres, los pescados o las carnes.…