MADAME GLAMOUR – El Universal (Venezuela)

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SENCILLA Y SIN ANUNCIO

La boda de Beatriz de York y Edoardo Mappeli Mozzi ha sido toda una sorpresa, no sólo porque se realizó sin ningún tipo de anuncio, sino por todo los detalles que fueron revelándose posteriormente.

El enlace estaba pautado para el 29 de mayo, pero tuvo que suspenderse por los acontecimientos de la pandemia. Se había comentado que sería en 2021, pero no hubo ningún comunicado por parte del palacio que lo confirmara y como suele suceder, se guardó silencio. A este cambio obligado por el coronavirus se sumaron los acontecimientos que todavía mantienen vinculado al príncipe Andrés de York, padre de la novia y el tercer hijo de la reina Isabel, con el escándalo del millonario Jeffrey Epstein, quien fue detenido por estar acusado de tráfico de menores para ser explotadas sexualmente. El empresario se suicidó en la cárcel. 

La boda no sólo se manejó con reservas, sino que fue sencilla y adaptada a un momento tan delicado para la sociedad y la propia familia real. Por otra parte, Beatriz también dejó de manifiesto que no es necesario derrochar para tener un bello traje de novia. Entonces su abuela Isabel II le prestó en vestido que usó en 1962, para la apertura del Parlamento.

La reina Isabel II, su esposo Felipe de Edimburgo junto a su nieta, la princesa Beatriz y el novio, Edoardo  Mapelli Mozzi

FOTO Benjamin Wheeler / BUCKINGHAM PALACE / AFP

La ceremonia tuvo lugar en la Capilla Real de Todos los Santos, ubicada en el Great Park de Windsor. Se trata de un pequeño templo cuya historia se remonta a 1835, con la Reina Victoria. Es uno de los lugares preferidos por la actual soberana para los servicios religiosos ya que sus dimensiones y privacidad invitan a la meditación.



El Vestido
Beatriz se ha ganado múltiples comentarios positivos en las redes sociales por la selección que hizo para ese día. Lejos de encargar un modelo exclusivo, prefirió mostrar que está de acuerdo con las nuevas corrientes de la moda, donde parece que la sustentabilidad será una de sus características. Además, el hecho de elegir un modelo de su abuela se convierte en un claro acto de admiración hacia ella y quiere mostrar las buenas relaciones entre dos generaciones de la familia.

Por otra parte se trata de un opulento modelo en color marfil diseñado por Norman Hartnell, quien fue modista de la actual monarca y de la Reina Madre. El modelo está confeccionado en tafetán de Peau De Soie en tono marfil. El vestido presenta un rico adorno en el corpiño que desciende hasta la falda de incrustaciones de brillantes, distribuidos de manera lineal. 

Originalmente el traje no tenía margas y se le agregaron para esta ocasión, unas de organza, cortas y abullonadas. En esta ocasión tampoco usó armador y de esta manera la falda tuvo una caída natural y le sumó sencillez y contemporaneidad.
El arreglo y actualización del traje fue responsabilidad de Angela Kelly, encargada del vestuario de la monarca y autora del libro The other Side of the Coin, donde narra sus relación de trabajo con Isabel II.

La reina Isabel con el vestido que usó su nieta como traje nupcial

En la selección de la tiara, Beatriz subrayó el afecto que siente por su abuela, pues llevó la  Queen Mary, diseñada para ella en 1919. Para su confección se usaron los diamantes que pertenecieron a Jorge III. La han usado la Reina Madre, quien se la prestó a su hija Isabel, cuando se casó con el príncipe Felipe en 1947 y también la lució la princesa Ana, la única hija de Isabel II, en su boda con el capitán Mark Phillips en 1973.

La tiara Queen Mary  FOTO CORTESÍA


Las flores
El arreglo floral del interior de la capilla no se conoce, pero si destacó el que enmarcó la puerta de la capilla, donde se vieron delfinios rosados y blancos, rosas y hortensias provenientes del Windsor Great Park. Este trabajo fue realizado por Martyn Crossley, empresa especializada que tiene una larga relación con la casa real. En su cuenta de Instagram, escribió: Flores para la novia real, la princesa Beatriz de York.  

El bouquet incluía jazmines, rosas y ramitas de mirto, otra de las tradiciones de las novias de esta familia real, atadas en el tallo por una cinta de rafia, obra de Patricia Van Helden. 

Al día siguiente se cumplió el ritual de todas las novias de esa casa real, la de hacer una ofrenda en la tumba del Soldado Desconocido. El sábado en la mañana, Paul Wright, subdecano de Westminster y quien ofició la ceremonia nupcial, fue el encargado de colocarlo. Esta tradición la instauró la Reina Madre, quien fue la primera en hacerlo.

Los Invitados

El número de asistentes a la iglesia fue limitado. La reina Isabel II y el príncipe Felipe de Edimburgo, los únicos en las fotos oficiales; los padres de los contrayentes, el príncipe Andrés, Sarah Ferguson, el conde Alessandro Mapelli Mozzi y Nikki Williams-Elli y el pequeño Christopher Wolf, a quien todos llaman Wolfie, de tres años, hijo del novio y de Dara Huang, con quien mantuvo una relación anterior pero no se casó, así como familiares muy cercanos de la pareja. 

Según el Daily Mail también estuvieron presentes Natalia, hermana de Edoardo, y su esposo Tod Yeomans. De acuerdo a las normas dictadas por el Gobierno británico no se permiten más de 30 personas en una boda. La reunión íntima se realizó en el área cercana a la iglesia. 

UN NUEVO CABALLERO DE LA REINA

La reina Isabel II confirió la condecoración de Caballero al capitán Tom Moore. El acto de investidura tuvo lugar en el castillo de Windsor. En abril, el veterano de la Segunda Guerra Mundial, el capitán Sir Tom Moore, se decidió dar 100 vueltas de su jardín con el objetivo de recaudar £ 1.000 para el Sistema Nacional de Salud de Inglaterra, logrando recaudar más de £ 32 millones que se entregaron al NHS, por sus siglas en inglés. El capitán Moores, a sus 100 años ha sido motivo de inspiración para todo un país.

Sir Tom Moore con su famillia FOTO CORTESÍA CASA REAL BRITÁNICA

Los increíbles logros de recaudación de fondos del Capitán Sir Tom Moore fueron reconocidos con con esta honrosa distinción.
La Reina le otorgó la insignia de Knight Bachelor, luego de haberlo nombrado caballero con la espada que pertenecía a su padre, el Rey Jorge VI. El acto se realizó después de la boda de la nieta de Isabel II.

LA FAMILIA REAL HOLANDESA Y SU SESIÓN DE FOTOS PARA LA PRENSA

Los reyes de los Países Bajos posaron para la prensa como lo hacen todos los veranos y como en otras oportunidades estuvieron acompañados de sus tres hijas, las princesas Amalia, Alexia y Ariane, en esta ocasión lo hicieron en el jardín de su residencia, el palacio Huis ten Bosch, en La Haya.

El azul y el blanco fueron los colores del grupo familiar. Guillermo Alejandro los usó en su chaqueta y camisa, mientras que su esposa, Máxima prefirió ir íntegramente de blanco, con un conjunto de Massimo Dutti. Por su parte, la princesa Amalia, la heredera, seleccionó un modelo de Self-Portrait, un camisero con margas bordadas en azul bebé; Alexia llevó un Tommy Hilfiger a rayas blancas y azules. Ariadna, la menor posó con un vestido blanco de Maje, con encajes y bordados en el mismo tono.


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