La empresa china de vehículos eléctricos Li Auto empieza a cotizar en la Bolsa de EE.UU. – RT en Español

La compañía apuesta por la tecnología híbrida y por fabricar ella misma sus propios vehículos.

La compañía apuesta por la tecnología híbrida y por fabricar ella misma sus propios vehículos.

Este jueves la compañía china de producción de vehículos eléctricos Li Auto comenzó a cotizar en el Nasdaq después de recaudar 1.100 millones de dólares en una oferta pública inicial. Li Auto es el segundo ‘startup’ chino de vehículos eléctricos en convertirse en una empresa que cotiza en bolsa en EE.UU., después de la salida a bolsa de Nio en 2018.

La empresa apuesta por un enfoque especial para la producción de vehículos: sus autos se desplazan gracias a motores eléctricos, pero esos motores funcionan con una combinación de una batería de 40,5 kWh y un motor turboalimentado de 1,2 litros junto con un tanque de combustible de 45 litros y un generador eléctrico de 100 kW.

Según la compañía, este enfoque ayuda a mantener más bajos los costos en comparación con los de los vehículos completamente eléctricos y también “contribuirá a una adopción más amplia y temprana de los vehículos eléctricos en China”, informa The Verge.

El Senado aprueba un proyecto de ley que podría eliminar a empresas chinas de las bolsas de EE.UU.

Li Auto vende sus SUV basados ​​en su tecnología híbrida por precios que van desde 21.000 hasta 70.000 dólares. La compañía comenzó a enviar sus primeros modelos a finales de 2019 y hasta el momento ha entregado ya un poco más de 10.000. A diferencia de Nio, que paga a un fabricante de automóviles estatal para que fabrique todos sus automóviles, Li Auto construye sus propios vehículos. 

La salida a bolsa de Li Auto llega en un momento en el que la Administración Trump y varios legisladores en el Senado estadounidense buscan aumentar la supervisión de las empresas chinas en las bolsas de valores del país. Y Li Auto admite que, si se aprueba una ley que regule más estrictamente a las compañías chinas para que no coticen en los parqués estadounidenses, el precio de sus acciones puede caer o incluso puede que la empresa tenga que abandonar el Nasdaq.