Extractos de “Simetría del hematoma”, de Flora Francola

25 Mar 2021 12:00 GMT

Presentamos una selección de textos del primer libro de la autora venezolana, publicado por La Poeteca.
Extractos de “Simetría del hematoma”, de Flora Francola
Flora Francola
Flora Francola (Maracaibo, 1988).

Nota del editor

Publicado por La Poeteca y disponible gratuitamente en su web, Simetría del hematoma reúne poemas, textos en prosa y collages de la venezolana Flora Francola (Maracaibo, 1988). De este libro ha escrito Ricardo Montiel: “Es en el dios casi olvidado donde Flora Francola rema: el mar. Pero el mar que la artista venezolana nos propone no es el que corre por debajo de las estructuras, sino el que constantemente se verticaliza en la memoria, como un espejo difuso que se aparece de golpe, como si el verdadero puente fuésemos nosotros, y el mar un rumor sin límites claros”.

“Simetría del hematoma”, de Flora Francola
Simetría del hematoma, de Flora Francola (La Poeteca, 2021). Disponible gratuitamente en la web de La Poeteca

Recogimos nuestro cabello como campesinos arando la tierra seca, esperando que la lluvia cumpliera viejas promesas. Esta noche mis zapatos son submarinos en la avenida. Nosotros, que agradecemos al sol y a las nubes, que lloramos la misma sal del chubasco, ¿cómo podremos salvarnos cuando la tormenta haya terminado?


Me escondo bajo los mitos,
uso la sábana como si fuera un escudo.
Una no puede arrancarse pedazos de piel
y seguir andando.
Ellos caminan porque son más fuertes.

Los he abandonado.


Agua destilada

Subo a mordiscos por la corteza del roble,
peces plateados me persiguen.
Un tumulto fantasmal impide la huida.
El primer halo de luz baja al subsuelo,
atraviesa agujeros en las paredes de piedra.
—Perdona—,
cada tanto hago implosión,
ira,
desasosiego.
Me voy haciendo
más pequeña
hasta quebrarme.


Plegaria

Mar, desearía que llovieras.
Las ciudades se consumen
en el hambre que arde, susurros de fuego,
cenizas que atraviesan el continente.
Mar, el sueño no viene a mí,
la distancia tiene colmillos perforando
los torsos de los que nos fuimos
y no hay nubes.
Mar, te pido que seas lluvia,
que tu sal sea, en la grieta
que limpie el pavimento ensangrentado,
una oración nos libre de otro futuro que no es el nuestro.
Purifica como tormenta
el aire que ya no es aire,
la masa de gases que buscan rompernos,
incluso cuando no sepamos respirar.
Mar, no te pido que nos salves,
no seas Dios, no imploro venganza.
Mar, Madre.
Lava con la espuma las almas que fueron arrancadas,
toma el dolor, cada gota,
que las lágrimas son océanos
y diluvia sobre los aviones que contienen el odio
que cobran por los muertos,
centella en línea recta al corazón del verdugo en forma de bala.


ZCIT

Todas las camas que tuvimos
son el azul del mar,
zona de convergencia intertropical.
Sabrás del vuelo 447
que no sobrevivió a las alturas.
Y que la franja ecuatorial
es devorada por tormentas
—a veces nos rebasan—,
que soy frágil como palmera.
Se congela mi ramaje.
O me devora lo que no puedo decir.
La simultaneidad es mi carga,
dormiremos bajo el mar.


Sequía

Tengo un capullo en el estómago.
Tengo un grillo cantando en el corazón.
Esperan la lluvia.
El invierno prometido
se perdió entre postales.
Camino sobre astillas,
yesca,
madera seca, filosa,
espera una chispa
para hacer arder el bosque.

Flora Francola
Últimas entradas de Flora Francola (ver todo)

Continuar en Letralia