Entre un 70% y 90% han bajado las ventas en mercados municipales de Barquisimeto

23 Mar 2021 01:20 UTC

Adjudicatarios y empleados de los mercados municipales de San Juan, Bella Vista y Terepaima, en Barquisimeto, aseguran que entre un 90% y 70% han caído sus ventas debido a la crisis sanitaria, la falta de combustible y el el poco poder adquisitivo en el estado Lara.
Entre un 70% y 90% han bajado las ventas en mercados municipales de Barquisimeto
Entre un 90 y 70% han bajado las ventas en mercados municipales de Barquisimeto. (Foto: referencial de Alberto News)

Adjudicatarios y empleados de los mercados municipales de San Juan, Bella Vista y Terepaima, en Barquisimeto, aseguran que entre un 70% y 90% han caído sus ventas debido a la crisis sanitaria, la falta de combustible y el poco poder adquisitivo en el estado Lara.

Los afectados destacan, que los mercados municipales de la capital larense no son ni la sombra de lo que eran hace 30 años, cuando había mucha afluencia de personas y se veían comerciantes por doquier ofreciendo su mercancía; ahora estos han quedado solos y algunos de los puestos permanecen cerrados, poniendo fin a años de trabajo por no tener ganancias suficientes para mantenerse laborando, reseñó La Prensa de Lara.

Belkis Hernández, coordinadora del Mercado San Juan, ubicado en la carrera 13 con calles 37 y 36, comenta que la llegada de la pandemia al país hizo que las ventas fuesen rápidamente en picada, pese a que trabajan de domingo a domingo, además de las restricciones en el horario de circulación, lo que impide que personas de zonas lejanas los visiten como antes.

Esta grave realidad hace que la economía en estos mercado hayan bajado casi al 100 por ciento; y otra cosa que también los perjudica son los horarios de circulación y atención a los clientes en los mercados, indicó.

Hernández sostiene que otro factor que influye para que el público pueda llegar al mercado, es la falta del transporte público, porque anteriormente habían varias rutas que transitaban en la zona, lo que facilitaba el tránsito y había mucha afluencia de personas, incluso provenientes de otros municipios.

La coordinadora explicó que el mercado San Juan está dividido en varias zonas, y en una de estas hay 47 puestos, pero solo 20 de ellos están activos; mientras que en otra de 39 puestos, todos los comerciantes han hecho el esfuerzo por mantenerse vendiendo aunque sea poco.

“Las ventas han bajado muchísimo, porque ha mermado el poder adquisitivo. Hemos visto que las mismas personas que compraban antes varios kilos de carne, ahora vienen por máximo dos, añadió el adjudicatario Simón Rodríguez, quien también es uno de los fundadores del mercado.

Debido a la poca demanda de clientes en estos mercados, los comerciantes se quejan de que cada vez es menos la mercancía que pueden comprar a los proveedores, ya que temen perder ganancias y su inversión.

Por ejemplo, antes pedíamos hasta 28 cestas de tomate, pero ahora solo pido una, porque ya la gente no viene a comprar, precisó Ángel Galíndez, quien tiene 40 años trabajando en el mercado.

Una situación similar se vive en el Mercado Bella Vista, ubicado en la carrera 18 con calle 38, donde algunos de los comerciantes relatan que se mantienen trabajando, solo para cuidar el local y no perder los años de inversión.

Así le sucede a la adjudicataria Yaneth Salazar, quien es parte de la asociación del Bella Vista. La comerciante contó que tuvo que transformar su pastelería en un restaurante ya que no vendía nada, pero con el restaurante está viviendo una situación similar ya que apenas alcanza a vender cinco almuerzos a la semana.

Salazar advierte que ha tenido que migrar al comercio informal, mientras no está en el local, ya que no obtiene ganancias del restaurant. “No vivo de esto, aquí han disminuido mucho las ventas, entre un 90% y 100%. Me mantengo trabajando, es porque después me quitan el local, y aquí además de invertir dinero, he pasado 33 años de mi vida”.

Pese a las pocas ventas que se registran en Mercado Bella Vista, los 34 adjudicatarios del mismo se mantienen activamente trabajando, aunque ofrecen poca mercancía y poca variedad.

Lea la nota completa en La Prensa de Lara.

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