El desafío de ‘La burbuja de Lisboa’ – MARCA.com

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Champions League Ocho equipos buscan el trono del fútbol europeo en un formato extraordinario

El desafío de 'La burbuja de Lisboa'

Lo nunca visto. ¿Podrá Messi contra todos? Un formato extraordinario para un momento extraordinario. ¿Alcanzará Guardiola el gran título fuera del Camp Nou? La Champions se decide en una ciudad a partido único, sin aficionados, en estado de prevención extrema, con los ocho equipos que han sobrepasado todas las montañas previas. ¿El heavy metal de los del Cholo acabará bien esta vez el concierto? La burbuja de Lisboa, con dos recintos. el Estadio Da Luz y el José Alvalade, está lista. ¿Es el momento de Neymar y Mbappé? De aquí sale un campeón histórico.

Sin ser la cazuela de millones de dólares que supone el mundo fantástico de la NBA en Orlando, la UEFA también ha montado un formato que remite al deporte norteamericano. Era la única solución posible, para asegurar además las finanzas, ante un virus que no conoce sistemas de juego ni aeropuertos. ¿Alguien será capaz de parar a un Bayern que va sin frenos dentro y fuera del césped?

Una temporada azarosa, sometida a los análisis médicos, ha dejado una competición insólita. No hay un equipo que se haya ganado la condición de favorito sin condiciones. En el trayecto se han despeñado los ganadores de las Ligas de España, Inglaterra e Italia. Real Madrid, Liverpool y Juventus no se presentan a una cita que siempre figura en el calendario de objetivos. Con estas ausencias el panorama se ha limpiado para el resto.

El repóker de grandes aspirantes está muy claro. El Barça es Messi, que ya es suficiente para dialogar sobre el tamaño del trofeo. El City, un equipo de autor por Guardiola, llega cuajado tras eliminar al Madrid. El Bayern, pletórico, asoma como un ogro. El PSG es el eterno púgil al que siempre le fallan las piernas. El Atlético es una viga (como le denominó Nagelsmann) física y mental.

Para uno de los protagonistas Lisboa marca la madre de todas las batallas. Nunca Messi se enfrentó a un reto semejante. El Barça de las dudas no es el de sus otras cuatro Champions. En el cuadro de 2006 era una pieza más, de hecho no jugó un minuto ante el Arsenal. En 2009 y 2011 era el que ponía la firma en una gran orquesta con Guardiola. En 2015 el tridente que formaba con Suárez y Neymar daba pavor. Ahora, con un equipo para el que se pide una revolución, Messi es toda la obra azulgrana.

El primer control en el protocolo lo marca el Bayern. En el segundo semestre de la campaña le funciona todo de la mano de Flick. Los jóvenes parecen veteranos (Kimmich, Coman, Davies) y los veteranos parecen jóvenes (Lewandowski, Müller o Neuer). Siempre es un candidato a llenar su sala de trofeos y si está bien mucho más.

Hay tres que llegan sin un guía en la competición. Para Lyon, Atalanta y Leipzig alcanzar el título les llevaría a protagonizar una de las grandes sorpresas de la historia del torneo. El equipo italiano, con un estilo kamikaze que pide palomitas en el asiento, golea y encaja sin mover una ceja. El Leipzig está hecho por Nagelsmann, un juguete divertido y es alemán, un certificado de garantía. Llega desvestido por la fatla de su estrella, Timo Werner, traspasado al Chelsea en pleno terror sanitario.

Al Lyon se le reconoce poder físico y experiencia. Al PSG le llevó a la prórroga y penaltis en la final de Copa. A la Juve la ha dejado con una crisis veraniega que ha terminado con el chaqué de Pirlo en el banquillo.

El sorteo dejó un cruce de caminos desigual. Por un lado, Atlético-Leipzig y PSG-Atalanta, cuatro equipos que no han tocado el trono. Por el otro, Barça-Bayern y City-Lyon. Catalanes y bávaros -empate a cinco títulos- son los únicos de estos ocho magníficos que saben lo que es ganar la Champions. El viernes jugarán un partido ’10’, diez Champions y un ’10’ en el césped.

En los estadios de Lisboa se reunirán plantillas por valor más de 5.000 millones de euros. Según la cotización del portal ‘Transfermarkt’, el equipo más cotizado de los que acuden a la cita es el Manchester City (1000 millones de euros), seguido del Barça (983), Bayern (929), PSG (788), Atlético (755), Leipzig (507), O. Lyon (358) y Atalanta (261). En total, 5.581 millones, una gran parte del producto interior bruto del balón.

En un fútbol ficción, entre los ocho equipos se pueden facturar alineaciones con miradas y estilos diferentes. Una de ellas podría ser la formada por Oblak; Pavard, Giménez, Piqué, Davies; Kimmich, De Bruyne; Mbappé, Messi, Neymar; Lewandowski.

Un supuesto equipo ‘B’ tampoco sería cojo.Ter Stegen; Walker, Thiago Silva, Alaba, Angeliño; Verratti, De Jong; Griezmann, Papu Gómez, Sterling; Gabriel Jesús. Y todo esto sin contar con bajas que pelearían por estar en estas dos fotos. Ahí estarían Cristiano Ronaldo, Dybala, Sergio Ramos, Van Dijk o Salah, por dejar una lista reducida.

‘Onces’ así todavía no han podido ser montados por esas congregaciones de balón y euros que algunos llaman equipos-estado. Para Manchester City y PSG, que sólo se verían en una final, la cita supone la enésima reválida. El equipo de Guardiola mira al último tronco con el que salvar la temporada. En la Premier quedó demasiado lejos del Liverpool, pero en la Champions mostró solvencia y autoridad para sabotear al Madrid. El PSG gana en casa sin estornudar. Europa es una cima. Si Mbappé está bien de bujías y Neymar saca la chistera es un equipo para todo.

En la sección de sillas eléctricas parece que el único que se la juega es Setién, aunque habrá que medir el terremoto parisino para Tuchel. Simeone y Guardiola son intocables porque los proyectos llevan su número pin. Nagelsmann, con 33 años, la misma edad que Messi, sólo puede salir fortalecido de la aparición de su Leipzig.

Gasperini, el más veterano, con 62 años, lleva el futbol-sonrisa a Bérgamo. Flick es el hombre-sorpresa del Bayern, llegó como un flotador y parece que le salió el acné en ese banquillo. Rudi García, un clásico de la pizarra, bastante ha hecho con llevar el equipaje del Lyon hasta Lisboa. Lo que pase bien estará.

En diez días se sabrá el nombre del nuevo rey de Europa. Lisboa es el festival del balón. Faltará el público. Es todo raro, pero se pida con burbujas o sin burbujas una Champions es una Champions.

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