Covid-19: Bienestar físico y mental de la comunidad latinoamericana – Radio Canadá Internacional

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La pandemia trajo aparejados dolores y trastornos mentales, además del virus. Foto: iStock.

Si bien el coronavirus constituye en sí mismo un problema de salud, la enorme incidencia que está teniendo en nuestras vidas cotidianas, con la suspensión de nuestro rol social tal como lo conocíamos, ha traído aparejados otros trastornos sanitarios.

La modificación de nuestra rutina, tanto laboral como en las relaciones privadas, ha dado lugar a una serie de manifestaciones a nivel físico y mental que abarcan a todas las personas, tanto a los adultos como a los jóvenes y niños.

Para abordar esta temática, la Casa de las Américas organizó la semana última un encuentro en línea con especialistas, con el objetivo de llevar a la población, particularmente a la hispanohablante, una apreciación sobre los problemas de salud física y mental surgidos de la pandemia y algunos consejos para hacer frente a los mismos.

Andrea Cobo, Sophia Escobar y Ricardo Botero durante el encuentro. Foto: Facebook Maison des Amériques.

Intercambio en línea

En el encuentro, que se llevó a cabo a través de la modalidad de videoconferencia, participaron Andrea Cobo, experta en masoterapia, kinesiología y ortoterapeuta, y Sophia Escobar, especialista en salud mental.

El intercambio se extendió por poco más de una hora y contó con la participación de público, que pudo enviar sus consultas. La exposición fue moderada por Ricardo Botero, organizador comunitario en la zona norte de la ciudad de Montreal.

Covid-19 y trastornos físicos

Una de las consecuencias más visibles de la pandemia ha sido el surgimiento de dolencias físicas, como consecuencia del cambio abrupto en nuestra actividad. 

La enfermedad suspendió o modificó sin previo aviso nuestras rutinas habituales y nos obligó al confinamiento en un espacio físico reducido.

Muchas personas debieron anular sus habituales actividades físicas y de esparcimiento, eliminando, reduciendo o adaptando las mismas a un abanico de posibilidades más reducido.

De pronto, fue imposible ir al gimnasio, correr en un parque o simplemente dar un paseo.

El hogar no fue pensado para convertirse en oficina. Foto: iStock.

Pero, también, un número inmenso de personas se vio obligado a trabajar desde sus hogares, desempeñando sus trabajos en un lugar que no estaba preparado para tal fin.

Las consecuencias no tardaron en hacerse sentir… en el cuerpo.

Al respecto, Andrea Cobos advierte que el trabajo desde casa es, en general, más sedentario. No estamos obligados a salir del hogar, tomar un transporte, subir escaleras o a caminar de un escritorio a otro para hablar con un colega. “El trabajo desde casa nos sentó frente a una computadora”, dice la especialista.

Los dolores físicos no tardaron en aparecer debido a la menor actividad y a las malas posturas.

En tal sentido, Cobos recuerda que es absolutamente necesario hacer “pausas activas, estiramientos, rotación de tronco y de cabezas, sentadillas” de manera tal de evitar el entumecimiento de nuestro cuerpo, por la falta de movimiento.

Una mala postura puede provocar múltiples trastornos a nuestra salud. Foto: Facebook Maison des Amériques.

Pausas activas son aquellas en las que suspendemos por unos instantes la tarea que estamos realizando para llevar a cabo otra acción, que puede ser caminar unos pasos, intercambiar unas palabras con otras personas, servirse un café u otras.

Además, la expositora recordó que es esencial contar con un ambiente adecuado para llevar a cabo nuestra tarea.

Lo más importante es tener una silla cómoda y ubicar el ordenador de manera de no estar inclinados para ver la pantalla, colocando esta a la altura de los ojos. Olvidar estas dos condiciones básicas redundará en dolor cervical, molestias en los hombros y en la espalda alta y baja, dolencias en la columna y, muy posiblemente, problemas en la circulación sanguínea, con calambres u otras alteraciones en las piernas.

Sentarse correctamente, erguidos, sin encorvarse, libera el diafragma y favorece la respiración, ayuda a evitar la retención de líquidos, mediante una circulación adecuada, y aleja la posibilidad de cansancio crónico.

Mantener la salud mental

A su turno, Sophía Escobar sostuvo que todas las crisis sanitarias provocan ansiedad y preocupación en las personas y que, si estas no son tratadas adecuadamente, pueden dañar la salud mental.

Escobar brinda cifras que evidencian la magnitud de los problemas de tipo mental. Por año, estos trastornos afectan a “600.000 personas en Quebec, 4.000.000 en Canadá y 600.000.000 en el mundo”.

La falta de rutinas y contacto social también afecta a los más pequeños. Foto: iStock.

La pandemia parece haber agravado el cuadro. 

Organismos como Revivre, donde trabaja la especialista, registraron un aumento en las consultas del público aquejado por trastornos de tipo mental.

“Una de cada cuatro personas puede padecer este tipo de dolencias”, señala Escobar. “Estar preocupado por la pandemia no está mal, la preocupación puede ser una estrategia para hacer frente a la situación”, agrega. 

El problema surge cuando esa preocupación da lugar a la angustia y eso puede derivar en una apreciación catastrófica, que no refleja necesariamente la situación real.

Hay dos tipos diferentes de preocupación y saber diferenciarlos es útil a la hora de darles una respuesta. 

  • La preocupación real, es decir reconocer que hay una pandemia y que debemos tomar medidas para contenerla, como por ejemplo, el lavado de manos o el distanciamiento social. 
  • Por otra parte, la preocupación hipotética o anticipada, que exagera las consecuencias posibles de la situación, como pensar que debido a la pandemia todos vamos a morir.

Cuando la preocupación comienza a tener manifestaciones físicas, entonces hablamos de ansiedad.

Las manifestaciones físicas más comunes son tensiones musculares, mareos y dificultad para respirar.

A ellas hay que sumar los trastornos emocionales, preocupación, miedo, irritabilidad e impaciencia; cognitivos, cuando tenemos problemas de concentración o somos más lentos para comprender o dar respuesta a un asunto; comportamentales, cuando evitamos personas, lugares o situaciones porque nos dan miedo.

Mantener la calma y solicitar ayuda cuando sea necesario. Dos consejos básicos pero importantes. Foto: iStock.

Respuestas efectivas

Existen numerosas estrategias de autogestión, que pueden ayudar a preservar o recuperar la salud mental en situaciones estresantes como una crisis sanitaria.

La especialista citó el ejemplo de una forma de intervención que denomina “apoyo a la autogestión”, que consiste en todas las pequeñas cosas y acciones en la vida cotidiana que pueden servir para prevenir el estrés o las recaídas.

Entre los consejos que brinda Escobar figuran:

  •  establecer una rutina (horarios para levantarse, acostarse, comer, hacer esparcimiento, etc.), 
  • mantenerse activo físicamente (por ejemplo, a través del ejercicio) y mentalmente (aprendiendo un idioma, haciendo crucigramas, realizando cursos en línea), 
  • llevar a cabo actividades que nos inclinen a la calma y la autocompasión, evitando juzgamos con dureza extrema a nosotros mismos (el yoga y la meditación pueden ser de utilidad), 
  • buscar razones para estar agradecidos al final del día, 
  • consultar fuentes confiables de noticias (filtrando el enorme caudal de contenidos al que estamos expuestos a diario), 
  • acudir a profesionales y organismos especializados para obtener ayuda e
  •  identificar a las personas en nuestro entorno con buena capacidad de escucha, a las que podemos pedir colaboración en caso de necesitarla.

La Casa de las América, un lugar de encuentro para los latinoamericanos de Quebec. Foto: Maison des Amériques.

Andrea Cobo es auxiliar de enfermería y masoterapeuta, especializada en el tratamiento de dolores articulares y musculares profundos, con más de 15 años de experiencia en el campo de la salud y el bienestar.

Sophia Escobar es actualmente especialista en salud mental del organismo Revivre. Parte de su trabajo consiste en promover la salud mental mediante un programa de autogestión enfocado en ayudar a las personas que viven con ansiedad, depresión y trastorno bipolar.

La Casa de las Américas (La Maison des Amériques), es un lugar de encuentro de la comunidad latinoamericana de Quebec, con actividades en los ámbitos social, cultural y de negocios.

Fuente: Maison des Amériques / La Casa de las Américas.

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