Mi madre tuvo un rollo de una noche. Gracias a eso soy millonario

¿Te imaginas que un buen día te enteras que tu padre nunca fue tu padre natural y, así sin más, te haces millonario? Esto es lo que le pasó a Jordan Adlard, un joven británico de 31 años cuidador de ancianos que, gracias a una herencia secreta y una prueba de ADN, se ha hecho con una fortuna de 50 millones de libras (cerca de 56 millones de euros) después de haber llevado una vida de lo más humilde junto a su madre, Julie. Ahora, ambos vivirán en una finca de 620 hectáreas.

Ser el hijo ilegítimo de un multimillonario tiene sus ventajas. «Una noche llegó a casa, dijo que estaba embarazada y que iba a tener al bebé». Son las palabras del abuelo de Jordan, llamado John Binns, a ‘The Daily Mail’. «Así fue, realmente no dijimos nada más y el padre nunca estuvo involucrado en la crianza del bebé, aunque los dos lo sabíamos».

Jordan estuvo tratando de demostrar que era hijo de Charles desde los 20 años con cartas que no obtenían respuesta

«Él nunca estuvo pendiente del crío», asegura Binss. «Mi esposa quedó con él una o dos veces, pero no hubo apoyo ninguno por su parte. No creo que le pagara la manutención de los niños ni que tuviera algo que ver con Jordan». Después de unas pruebas de ADN, se confirmó lo evidente: Jordan era hijo de Charles Rogers, quien murió a los 92 años dejándole toda su herencia. «Cuando tenía ocho años guardaba sospechas de que fuera mi verdadero padre, pero nunca me interesé por conocer la vedad».

«Es un buen chico y tiene la cabeza bien puesta», recalcó el abuelo. «Seguro que hará un excelente uso del dinero y escogerá el camino correcto. Estamos muy contentos con él, es una persona muy sensible. Él y su madre se mudarán pronto a su nueva casa». Pero evidentemente, no irá solo: también irán con él la que es su actual pareja, Katie Hubber, y al niño que tienen en común, llamado Joshua.

Estamos muy contentos de que el dinero haya ido a parar a Jordan. Es un joven encantador, cariñoso, amable y muy educado

La casa tiene dos pisos y está valorada en 180.000 libras (unos 200.000 euros aproximadamente), aunque en la actualidad está llena de andamios y rodeada de jardines en mal estado, por lo que habrá que hacer reforma. La abuela política del difunto, que tiene más de 80 años, aseguró al medio británico que para ella fue un auténtico shock descubrir que tenía un nieto perdido. «Nunca fuimos a aquella casa, no tuvimos mucho interés por ella«, señaló. «Estoy muy contenta de que la herencia haya ido para él, es un hombre encantador. Se nota, porque es muy cálido y agradable. Hasta me ha invitado a ir a verles».

¿Cómo llegó hasta aquí? Pero más misterioso aún, ¿por qué de pequeño tenía sospechas de que Charles fuera su verdadero padre? De acuerdo con ‘The Daily Mail‘, Jordan había pasado desde los 20 años tratando de demostrarlo con cartas que no obtuvieron respuesta. A punto estuvo de rendirse cuando el año pasado decidió adjuntar un kit de ADN. Por fin, una carta llegó a su buzón: era el abogado del multimillonario anunciando su fallecimiento.

El aristócrata fue hallado muerto en su automóvil por una sobredosis de drogas a la edad de los 62 años. Habiendo fallecido también su madre y su hermano, Jordan pasó a ser el máximo heredero de su fortuna. «Era un yonki sin remedio», sentencia la abuela. «Lo conocí cuando él tenía 20 años y era ua persona muy agradable, eso sí, un poco inútil. Se unió al ejército y sirvió a Irlanda del Norte. Realmente no sabemos qué sucedió allí, pero no estuvo mucho tiempo y después de eso no hizo nada en absoluto. Creo que fue una decepción terrible para su madre, estaba muy preocupada por él».

«Lo que realmente quiero decir en nombre de toda la familia Rogers es que estamos muy contentos de que el dinero haya ido a parar a Jordan», concluye. «Es un joven encantador, cariñoso, amable y excepcionalmente educado, estoy seguro de que lo usará bien». Como parte del acuerdo, la abuela negoció un contrato de alquiler para la casa que les habilita para vivir al resto de sus congéneres en los próximos 1.000 años. Una locura.

Jordan y su mujer, Katie, con su niño en brazos. (Facebook)
Jordan y su mujer, Katie, con su niño en brazos. (Facebook)

«Estamos en la luna». Así calificó su felicidad Katie, la esposa de Jordan, a través de una post en Facebook. «Tenemos mucha suerte de tener un hijo tan precioso, nada puede superar el sentimiento de amor que nos une a él», agregó. ¿Cuáles son los planes del matrimonio ahora que ya no tienen que preocuparse por su situación financiera? «No necesito volver a trabajar, así que fundaré una organización benéfica que ayude a los barrios de Porthleven y Helston. Estoy aquí para ayudar a la gente y por nada del mundo voy a olvidar de dónde vengo», sentenció el joven.