Este es el motivo por el que hay personas que no necesitan adelgazar, porque no engordan

Hay millones de personas en todo el mundo que se han pasado la vida preocupadas constantemente por su peso. Han intentado adelgazar de todas las maneras posibles, pero ha sido imposible. Y hay otras, muchas menos, que no hacen nada por cuidarse, pero que lucen siempre una línea espléndida sin preocuparse de lo que comen. Son una rara avis, pero ahora sabemos por qué.

Dos nuevos estudios han descubierto una mutación genética que sufren algunas personas por la que no sólo no engordan, sino que también se reducen sus posibilidades de sufrir diabetes o de padecer un infarto. Las dos investigaciones se han publicado en la revista médica Cell y también permitirán obtener un dato sobre el riesgo genético que una persona tiene de padecer obesidad.

El eje de ambas investigaciones radica en que el problema para adelgazar no está en el metabolismo de cada persona, sino en su apetito. La mutación genética que presentan algunas personas les lleva a no tener hambre o a saciarse rápidamente: por eso comen menos y, por tanto no engordan. Y todo parte de una investigación que ha llevado a cabo Sadaf Farooqi, profesor de la Universidad de Cambridge, sobre el gen MC4R.

Un viejo conocido

El doctor Farooqi lleva dos décadas investigando por qué ese gen provoca obesidad: se han encontrado más de 300 mutaciones distintas de ese gen y está considerado por los científicos como la causa de obesidad más común. El MC4R es el encargado de enviar una señal de saciedad después de una comida: el problema se produce cuando ese gen, que en la mayoría de las personas está activado, en aquellas que sufren esta mutación se apaga por sí solo, por lo que nunca están llenos y siempre tienen hambre.

Estar delgado u obeso podría depender de una mutación genética
Estar delgado u obeso podría depender de una mutación genética

Farooqi y su equipo descubrieron que en las personas delgadas el gen MC4R siempre estaba encendido, al contrario de lo que ocurre en las personas obesas, por lo que siempre estaban saciados y apenas tienen hambre. En declaraciones al New York Times, el doctor asegura que «esto demuestra que el MC4R es un importante controlador de peso, si no el más importante». Y muestra el camino para crear nuevos medicamentos que protejan contra la obesidad.

Cecilia Lindgren, profesora de la Universidad de Oxford, está convencida de que han dado en el blanco: “Creemos que la regulación del hambre y la saciedad es la clave. Hay comida por todos lados. Si tienes un poco de hambre y alguien saca un gran plato de donuts en una reunión, ¿quién va a decir que no?»

Obesidad a través del ADN

El segundo estudio ha estado dirigido por un cardiólogo del Hospital General de Massachusetts, el doctor Amit Khera, que junto a sus colegas han sido capaces de predecir quién estará gordo o delgado a través de diversas variaciones en el ADN. Las pruebas que han llevado a cabo les han permitido crear una puntuación según la cual una persona tendrá problemas de peso a lo largo de su vida o no.

Si tienes un poco de hambre y alguien saca un gran plato de donuts en una reunión, ¿quién va a decir que no?

Los científicos se basaron en alteraciones del ADN en dos millones de lugares en el genoma. Y los resultados que obtuvieron fueron concluyentes: las personas que obtenían las puntuaciones más altas pesaban una media de 15 kilos más que aquellos con puntuaciones más bajas. Y entre las personas que tenían problemas de obesidad importante, el 60 por ciento de ellos tenía una puntuación muy alta.

La doctora Sekar Kathiresan, coautora del artículo y genetista del Broad Institute de Boston, asegura que les sorprendió la diferencia, pero se preguntaron:”¿Cuándo empezará esto?» Así que indagaron y descubrieron que las personas con la puntuación alta o baja pesaban lo mismo cuando eran bebés, indistintamente de que fueran obesos o delgados al pasar a adultos. Pero a los 3 años y medio ya se notaba la diferencia y a los 8 años ya se mostraban casos de obesidad.

Para la doctora Kathiresan, eso significa que tener una puntuación alta no significa que se esté condenado a ser obeso, pero sí que a lo largo de tu vida vas a tener que luchar por no ganar peso con facilidad. Sin embargo, hay un diez por ciento de personas con puntuaciones altas que no son obesos cuando llegan a adultos, lo que obliga a seguir investigando en el futuro.