Francia: Documentos militares filtrados subrayan la necesidad de terminar con la afluencia de armas al conflicto de Yemen

Ante la filtración de documentos militares franceses clasificados publicada hoy por el sitio web de periodismo de investigación Disclose, poniendo de relieve el uso generalizado de armas francesas en el conflicto de Yemen, Lynn Maalouf, directora de investigación de Amnistía Internacional para Oriente Medio, ha dicho:

“Los documentos filtrados son una prueba inequívoca de que se está usando material militar suministrado por Francia a Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos (EAU) de forma generalizada en el conflicto de Yemen.

“A pesar de las pruebas abrumadoras de que las armas occidentales suministradas a la coalición liderada por Arabia Saudí y EAU se están utilizando para cometer o facilitar posibles crímenes de guerra y otras violaciones graves del derecho internacional humanitario en Yemen, Estados como Francia han incumplido sin ningún reparo sus obligaciones internacionales al continuar suministrando armas a ambos Estados en contravención del Tratado sobre el Comercio de Armas.
Los reiterados llamamientos de Amnistía Internacional al Ministerio de Defensa francés para pedir transparencia sobre las transferencias de armas francesas desde que estalló el conflicto han caído en saco roto.

La información publicada hoy debe llevar al gobierno francés a suspender de inmediato todas las transferencias de armas susceptibles de ser utilizadas por alguno de los bandos enfrentados en Yemen, y de una vez por todas.”

Información complementaria
En una investigación reciente en la que se analizó información de fuentes públicas sobre la batalla de Hudaida, Amnistía Internacional identificó tanques Leclerc de fabricación francesa transferidos a EAU entre el material militar utilizado. Según información de dominio público, EAU ha desviado material militar de esas características, incluidos vehículos, a incontables milicias a las que respalda.

Amnistía Internacional ya había verificado el uso de obuses autopropulsados CAESAR suministrados por Francia en la frontera de Arabia Saudí con Yemen.

Según la ONU, ha habido un repunte de las hostilidades en las gobernaciones fronterizas con Arabia Saudí que ha dado lugar a un aumento de las víctimas civiles en los últimos tres meses y a la afluencia de personas internamente desplazadas. De acuerdo con Civilian Impact Monitoring Project (Proyecto de Vigilancia del Impacto Civil), la zona de Hudaida y los distritos fronterizos del norte de Yemen son los más afectados por los ataques de artillería diarios, que han alcanzado viviendas y granjas. En lo que va de 2019, los bombardeos terrestres han causado el 62% de los daños en bienes civiles sólo en Saada, mientras que el 27% es consecuencia de ataques aéreos.

Más de un cuarto de millón de personas han firmado la petición de Amnistía Internacional dirigida a sus gobiernos para que suspendan de inmediato las transferencias de armas a Arabia Saudí y EAU.

España debe dejar de ser cómplice
Tal y como se denunció en el último acto con otras organizaciones, España vendió armas a la coalición encabezada por Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos por valor de más de 2.000 millones (20 euros por segundo) de euros desde 2015, fecha de inicio del conflicto en Yemen, hasta junio de 2018. Aunque no se puede demostrar que armas españolas estén siendo utilizadas directamente en el conflicto, lo cierto es que las bombas guidadas por láser que se usaron en ataques muy «mediáticos», como el que acabó con los padres y cinco hermanos/as de Buthaina son muy similares a las 400 bombas de precisión que España vendió a Arabia Saudí en 2015. Estas bombas son las que, a pesar de que el gobierno de Pedro Sánchez anunció la cancelación de su venta, finalmente se retractó alegando la necesidad de “honrar un contrato” tras fuertes presiones saudíes, pese a los indicios creíbles de que este tipo de bombas se han utilizado en la comisión de decenas de presuntos crímenes de guerra en Yemen.

De cara a las próximas elecciones, tanto en generales como municipales y regionales, los partidos políticos deberían expresar sus compromisos de:

  • No autorizar la venta de armas para cometer atrocidades, garantizando el cumplimiento de las obligaciones en virtud de la legislación española e internacional en la materia y por lo tanto, suspender las exportaciones de armas a Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos e Israel hasta que no exista un riesgo sustancial de que podrían utilizarse para cometer o facilitar atrocidades.
  • Aumentar la transparencia sobre el comercio de armas español.
  • Mejorar el control en el comercio de armas español a través de un sistema efectivo de control de uso final de las armas exportadas y la adopción de un sistema de control parlamentario previo de las exportaciones más sensibles.

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