Pensionados en Mérida: “Si el Banco Bicentenario nos entrega tarjeta de débito muchos no haríamos cola”

Pensionados en Mérida
Foto: Jade Delgado

Pensionados en Mérida denunciaron que ni los trabajadores del Banco Bicentenario tienen tarjeta de débito

En las calles frías y oscuras, muchas veces sin alimentarse y expuestos a la inseguridad, deben amanecer las personas de la tercera edad a las afueras de las entidades bancarias en el estado Mérida para retirar el dinero en efectivo de sus pensiones, filas que podrían evitarse según ellos, si les entregan una tarjeta de débito.

Víctor Rodríguez esperaba turno para ingresar al Banco Bicentenario ubicado en  la avenida 4 del centro de Mérida, dijo que muchos de los presentes no pasarían “por esa humillación” si en el banco les entregan tarjetas de débito”.

“Incluso el gerente o un funcionario del mismo banco quien nos  pidió la cédula esta mañana, cuando le pregunté me dijo que ni él tenía. Si él trabaja aquí y no tiene es porque debe haber un problema con eso”, refirió.

Algunos hacen fila desde la noche anterior para recibir la cantidad de 10 mil bolívares. Rodríguez relató que ha visto personas con problemas de salud y con alguna discapacidad. Esas personas no deberían pasar por esto, personas sin una pierna”, explicó.

La conexión a internet a través de ABA Cantv y las operadoras privadas ha fallado constantemente en la entidad desde el apagón del pasado 7 de marzo.

La señora Nancy Quintero usuaria del Banco Bicentenario y pensionada, rechazó que no puedan realizar transferencias bancarias. “Nunca he podido hacer transferencias y no he podido usar la tarjeta, con 10 mil bolívares no puedo comprar ni un cartón de huevos”, señaló.

Indicó que el dinero en efectivo le facilita la compra de verduras a precios inferiores que en los comercios donde se cancela a través de los puntos de venta y que es necesario para el pago del pasaje en el transporte público.

En estas filas los abuelos también pasan hambre debido que no pueden retirarse porque pierden el turno, o por no contar con dinero ya que el pago de pensiones es de Bs. 18.000 al mes, cantidad de dinero que solo alcanzaría para comprar un detergente.

La señora Rosa Arismendi estaba desde la mañana; a las 2:00 p.m. aún permanecía en la cola. “No he comido. Solo este cambur. Me tuve que sentar porque no aguanto el dolor de los pies”, dijo.

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