Encuentran elixir de la inmortalidad en tumba china (y tiene más de 2 mil años de antigüedad)

Arqueólogos  encontraron, al interior de una tumba con 2 mil años de antigüedad, una sustancia amarillenta con aroma a alcohol. Ésta se encontraba dentro de una olla de bronce y, al parecer, se trata del “elixir de la inmortalidad”, elaborado por alquimistas taoistas para diversas dinastías en la antigua China.

En la tumba hallaron los restos de un noble, así como objetos de jade y bronce, entre otras cosas. Pero fue el extraño líquido el que más sorprendió a los arqueólogos, según el portal Gizmodo. En un principio, éstos pensaron que se trataba de vino de arroz, mismo que se usaba en ceremonias. Sin embargo, analizando la extraña sustancia descubrieron que está compuesta de nitrato de potasio y alunita. Estos son dos ingredientes que los alquimistas taoístas usaban para crear elixires de la inmortalidad.

Hasta ahora se sabe muy poco de estos elixires, también llamados “de la vida”.

Y es que sólo se menciona a los elixires en los antiguos textos de los alquimistas taoístas y en la mitología. También existen registros sobre los emperadores y nobles que murieron por tomar sustancias tóxicas presentes en las pócimas. Pero más allá de esto, no había pruebas fehacientes.

Es por ello que los arqueólogos consideran que el hallazgo de un auténtico elixir de la inmortalidad ayudará a entender mejor la concepción de la vida y la muerte en la antigua China, lo cual es ciertamente emocionante.

¿Por qué buscaban la inmortalidad?

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Pintura de Utagawa Kuniyoshi que retrata la expedición que mandó el alquimista Tao, Xu Fu, al Monte de los Inmortales.

Quizá el anhelo por la inmortalidad, o por lo menos las ansias por la longevidad, estén presentes en todas las culturas del mundo. Pero cada tradición ha tenido distintas concepciones, que pueden privilegiar más ya sea a la vida, a la muerte, o a ambas por igual.

En el caso de la filosofía china, la vida –vista como una fuerza productiva cósmica– ostentaba un mayor privilegio. Como se puede leer en el ensayo Life and Immortality in The Mind of Han China, de Ying-shih Yü, la idea de la vida ocupaba un papel prominente en las mentes de la antigua China, apareciendo constantemente en literatura, inscripciones y textos de toda índole. Y como rescata este mismo texto, queda claro por qué Confucio dijo alguna vez que:

Mientras no conozcas la vida, ¿cómo puedes saber sobre la muerte?

La vida era, pues, sagrada: una virtud del Cielo que debía ser cuidada en la Tierra. Por eso no extraña que el elixir de la inmortalidad haya sido encontrado en la tumba de un noble. La sepultura se remonta a las épocas de la Dinastía Han del Oeste, que perduró del 202 a. C. al año 8 de nuestra era. Para entonces, China ya había sido unificada bajo la idea del tianxia, una concepción del mundo para la cual todo lo que estaba “bajo el cielo” (tianxia) debía estar unido y ser salvaguardado. Por ejemplo, con una kilométrica muralla –la Muralla China–.

Al parecer, no es que los antiguos chinos no tuvieran en mente los conflictos y dualidades en los que se basa la existencia. Pero tenían muy claro que la vida debía preservarse. En ese sentido, ¿será que entendían por “inmortalidad” lo mismo que nosotros? Quizá no, y es lo que hallazgos arqueológicos como el de este elixir nos ayudarán a ir develando.