Sevilla: La cuna devocional de la Divina Pastora #14Ene

En el coro bajo, así se denomina el lugar donde Fray Isidoro de Sevilla tuvo la feliz ocurrencia de ponerle un traje de Pastora a la Virgen María y así ganar los corazones de los fieles, que se harían devotos y seguidores de esa hermosa figura quien con cayado en mano, nos advierte el camino que debíamos seguir: Cristo Jesús.

Ese espacio pertenece al Convento de Capuchinos, ubicado en el corazón de Andalucía: Sevilla.

“Este convento se funda en 1627. Los antecedentes de la advocación se encuentran también en Cádiz de un compañero que se llamaba Fray Pablo de Cádiz. Él inició la costumbre de las grandes fiestas litúrgicas, sacaba un rosario en procesión, cantaba la corona, al llegar al puesto indicado hacía un sermón y el pregón. El padre Isidoro vio esta iniciativa, y la continuó porque es un éxito pastoral”, comenta el superior de los Capuchinos, el sacerdote Eduardo Rodríguez Márquez.

“Meditando en este lugar que llamamos el Coro Bajo, que está justo detrás de la cabecera del altar mayor, aquí se realizan las oraciones privadas y comunitarias. Decir el Coro Bajo es decir su celda, su habitación, porque uno lleva la oración a la vida y la vida a la oración. Y Fray Isidoro como lo dejó escrito en su obra la Pastora Coronada, no pretendía otra cosa que predicar. Citando al profeta Isaías grita y no pares, y es cuando tiene esta ocurrencia. Aquí no hubo aparición ni sueños, hubo una feliz ocurrencia, a través de traje, título y presentada como Pastora”, explica el fraile.

Las características de esta advocación es que guía, cuida y vela, y eso es lo que hace la virgen en la iglesia. “Los santos padres y los grandes escritores desarrollan esta teología, de cómo María desarrolla su pastorado”.

El sacerdote de la Orden de los Franciscanos Menores (OFM) Capuchinos indica que la advocación comienza el 24 de junio de 1703, “a la vuelta de aquel rosario del día de San Juan Bautista. Y se da a conocer por primera vez el 8 de septiembre de 1703 en las vísperas solemnes de la virgen. Esa es la historia que llega hasta Venezuela con su color, con sus particularidades, con su cariño, devoción, pero sobre todo bajo la luz de sus ojos y de su cayado”.

“La Pastora de las Almas es más una idea bíblica, la idea del pastoreo está atravesada en la sagrada escritura y Jesús dice yo soy el Buen Pastor. Yavé Dios se presenta como el pastor en su pueblo y Moisés pastoreaba su rebaño. Después digamos la manifestación popular, se entremezcla es otra cosa, le colocamos el sombrero, las ovejas”, acotó.

Unión entre pueblos

Barquisimeto y Sevilla, Sevilla y Barquisimeto, el orden no importa, pero sí la unión. Estamos entrelazados por múltiples cosas, pero la más importante el amor devocional a la Divina Pastora.

“Sin duda, estamos unidos por la historia, la idiosincrasia, sobre todo con Andalucía, tenemos la sencillez del pueblo, donde la inmensa mayoría es sencillo, el 99% es simple y 1% terrateniente. Nos une el sentir popular y el religioso. Hay un mestizaje que es lo hermoso, ya no sabemos quién es quién y eso es lo precioso. Junto con la papa, el tomate, también vino el amor de América.  Cuando hablamos con uno de ustedes, nos sentimos en casa, no sólo por la lengua, sino por el corazón, palpitamos al mismo ritmo. Hay una simbiosis que es hasta química”, manifiesta el sacerdote franciscano.

“Ese anhelo que elevamos al Señor de que Venezuela encuentre la paz y la estabilidad, que la libertad que nosotros hemos encontrado también la alcancen los venezolanos. No es que seamos hermanos, somos lo mismo. Lo que quisiéramos es verlos libres de todo lo que pueda subyugar a un pueblo, eso es lo que anhelamos cuando nos llegan las noticias de Venezuela. Gracias a esta desgracia compartimos con vosotros aquí, esta es la casa de ustedes”, añadió.

El superior de los Capuchinos, elevó la oración que el Padre Isidoro ofreció a la Virgen. “Salve Divina Pastora Querida cuya caridad te mueve, que la caridad que mueve a la virgen nos mueva a nosotros, como hijos de ellos tenemos que sacar lo mejor de nuestra madre”.

Para este 14 de enero, seguirán las suplicas y las oraciones, pues a las 8:00 de la noche se celebrará la misa en el Convento de Capuchinos, y se sacará en una pequeña procesión a la réplica de la Divina Pastora que se encuentra en Sevilla.

Será un emotivo tributo, pues se interpretará el himno de nuestra Excelsa Madre, y en el ofertorio está previsto que se entone el himno de Nuestra Señora de Coromoto, patrona de Venezuela

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