Venezolanos desilusionados están atravesando una fuerte depresión

Miles de venezolanos desilusionados por los hechos ocurridos este 10 de enero, están pasando en estos momentos una fuerte depresión que no puede ser tratada en Venezuela debido a la falta de medicamentos y de condiciones. Las falsas promesas de una Asamblea Nacional que advirtió desde hace varios días que asumirían la presidencia como les corresponde, han disparado aún más el odio de las bases opositoras a sus cúpulas, que por lo que se ve, tienen algún interés político en que Nicolás Maduro permanezca más tiempo como el dictador de Venezuela.

La falta de un líder opositor ya lleva varios años, debido a que el régimen ha sabido encarcelarlos a todos y otros se ha tenido que ir del país debido a la fuerte persecución.  La comunidad internacional ya ha hecho todo de su parte, excepto invadir el país con tropas militares, porque no quieren tener bajas en sus filas, ya que para ellos no es buen negocio quedarse con un territorio tan problemático, y tener que gerenciarlo después de liberarlo.

Mientras que internamente solo se escuchan quejas, y no existen aportes por parte de ninguna persona que tenga algo de poder. Muchos siguen esperando de brazos cruzados a que llegue un salvador armado que nos alegre el día, asesinando al dictador de turno.

Por otra parte, otros esperan a que el país caiga en una crisis aún más pronunciada, para ver si de esta manera los delincuentes del chavismo se desencantan y se van por su cuenta, sabiendo que no tendrán ni un dolar más que robarse.

Las bases opositoras mantienen varias divisiones de pensamientos :  Los ancianos y las mujeres mayores, apuestan por una salida pacífica, que evidentemente nunca llegará. Los más jóvenes quieren una salida radical, probablemente armada, o de movimientos en la calle. No existe un plan para acabar con la dictadura y esto deja mucho más inquietos a los venezolanos de bien que quedamos.

Lo que si es cierto, es que todas las salidas se encuentran al final de un enorme laberinto político, en el que al final solo se puede ver un baño de sangre y muchas vidas perdidas de ambos lados.

Las calles nos dejan ver un clima desolador, con negocios cerrados y abandonados. Apartamentos vacíos siendo cuidados por alguno de los que se quedó. Vehículos amarrados con cintas adhesivas, debido a que no hay manera de repararlos. Y todo el resto del desastre humanitario ya es conocido a nivel internacional.

Esta depresión la debemos tratar intentando dormir un poco más de lo habitual, dentro de lo posible para cada quién. De no hacerlo nos enfermaremos y moriremos en los tenebrosos hospitales venezolanos.

Es por estos y muchos más motivos, que gran parte de la ciudadanía espera que un estallido, una explosión, un ataque, un acto muy violento, pueda acabar con esta dictadura de un momento a otro, ya que las salidas a mediano o largo plazo no son bien recibidas.

La meditación diaria puede reducir los niveles de depresión.  Recomendamos también la música clásica, que no es común en Venezuela, en lugar de la salsa carcelaria o el trap sexual. Sabemos que no hay dinero para medicinas, y tampoco hay medicamentos, por lo que debemos buscar técnicas naturales para relajarnos, aunque sea con el estómago vacío, para no volvernos locos.


Venezolanos desilusionados están atravesando una fuerte depresión

Fuente: Dr. Alfredo barrios (Correo del lector)