El Aissami, la mente detrás de la toma “momentánea” de panaderías

Panaderías en el ojo del huracán. El segundo domingo de marzo los venezolanos vieron un déjà vu en pantalla nacional, el Gobierno, como siempre apelando al locus de control externo, apareció responsabilizando a los panaderos de mantener la “guerra del pan” para debilitar su gestión.

Pedro Leal/ Venezuela Al Día

Locus de control externo: percepción que los eventos ocurren como resultado del azar, el destino, la suerte o el poder y decisiones de otros.

En el acostumbrado programa dominical de Nicolás Maduro, presidente de la República; el segundo al mano de la revolución, Tareck El Aissami, anunció que un equipo conformado por personal de la Sundde, representantes de las milicias, así como integrantes de los Claps y la UBCh; se encargarían de vigilar la distribución del pan en los 709 lugares de expendio del mencionado producto ubicadas en la ciudad de Caracas.

Una medida que tomó por sorpresa al gremio panadero, quienes insistentemente han sido proclives al diálogo con el Ejecutivo y que han acudido a reuniones con los funcionarios de alto nivel a quienes le han encargado la tarea alimenticia, desde Rodolfo Marco Torres, hasta Vladimir Padrino López.

La razón de esta nueva “ofensiva”, con la que ya han sido intervenidas dos panaderías en la ciudad capital, según nos revela una fuente del alto Gobierno, obedece a que el vicepresidente El Aissami logró imponer la tesis que acabando con las colas en las panaderías, se acaba con la “guerra económica”.

El radical exgobernador de Aragua, continua quien informa en exclusiva Venezuela Al Día, insiste en responsabilizar a los panaderos que ha sido de los gremios más dóciles cuando la verdad es que este grupo no cuenta con la materia prima para laborar, porque “la distribución del trigo, como ha reconocido el propio Gobierno, depende exclusivamente de ellos”.

Panaderos cierran filas en defensa de sus negocios

Ante la embestida oficial, la Federación de la Industria de la Panificación (Fevipan) ha fijado una posición firme, reiterando que 80% de las panaderías del país tiene inventarios de harina en cero, mientras que el el 20 % restante ha recibido solo el 10% del producto para su consumo mensual.

Los máximos representantes de este gremio, aseveraron en un comunicado público que las panaderías no pueden mantener la actual estructura de costos, afirmando que el saco de harina importada es adquirido por los comercios a Bs. 180 mil. “Para garantizar producción continua debe respetarse ciclo de 120 mil toneladas de trigo mensuales en molinos, 120 mil en tránsito y 120 mil en trámite”, acotaron.

Panaderías… ¿negocios en peligro de extinción?

Sobre esta medida, el presidente de la Comisión de Política y Finanzas de la Asamblea Nacional, diputado José Guerra, señalándola como “otra locura de Maduro”, advirtió que crear panaderías del gobierno no tendrá otro resultado que el mismo de las arepas socialistas y otras empresas públicas: Todas quebradas.

Diputado José Guerra. Foto de archivo.

Si tomamos como patrón de comparación, como aplica el parlamentario, los resultados de la areperas socialistas o la ruta de la empanada, resulta bastante incierto el futuro de las panaderías.

En 2004 el Gobierno prometió crear una ruta gastronómica que impulsara el turismo, apalancada en el gusto por la empanada. De este proyecto anunciando por el entonces viceministro de Turismo, y actual ministro de Agricultura y Tierras, Wilmar Castro Soteldo, y con el que prometió instalar 440 puestos para la venta de este plato criollo entre los estados Falcón, Yaracuy, Carabobo, Nueva Esparta, Anzoátegui, Sucre, Monagas, Vargas, Aragua y Miranda; hoy poco se sabe.

Wilmar Castro Soteldo

El resultado de las areperas socialistas no es muy distinto, de estos puntos inaugurados por el fallecido presidente Hugo Chávez, y donde comenzaron vendiéndose arepas a “5 bolos y con todo” en diciembre de 2009; al cierre de 2014, habían sido clausuradas el 70%.

La subjetividad se impone en el traspaso. Por lo pronto, dos panaderías en la ciudad de Caracas han pasado a manos de los Comité Locales de Abastecimiento Seguro (Clap). Se trata de los establecimientos Mansión Bakery y Rol 20-23, ambas situadas en el oeste de Caracas.

Los alegatos, en ambos casos son similares, se agarran del incumplimiento en el pago del cestaticket, alteración de precios y los criminalizan por presuntamente fomentar las colas.

Fuente Original

Esta noticia fue publicada por Manuel Rodriguez

Compártelo!

Deja un comentario