Víctor Salmeron: La banca reduce la nómina y la red de agencias

La banca reduce la nómina y la red de agencias

 

Datos de la Superintendencia de Bancos precisan que entre agosto de 2015 y agosto de este año el número de trabajadores en las entidades financieras se redujo en 5.936, mientras que la cantidad de agencias descendió en 113. Las torres financieras buscan disminuir el impacto del incremento en los gastos operativos

 

 

Víctor Salmerón

@vsalmeron

 

 

Presionadas por el incremento en los gastos operativos y de personal, las entidades financieras llevan a cabo un recorte en el número de trabajadores y la cantidad de agencias. La Superintendencia de Bancos precisa que entre agosto de 2015 y agosto de este año el número de personas que laboran para el sistema financiero descendió en 5.936 desde 80.527 hasta 74.591. En el mismo período, el número de agencias para atender al público se redujo en 113.

 

Entre los bancos que han disminuido la cantidad de trabajadores figuran Banesco, Mercantil, Provincial y Banco Occidental de Descuento.

 

Los bancos recortan los gastos en un entorno donde la inflación dispara los costos de funcionamiento y de nómina, porque para tratar de disminuir el impacto sobre la calidad de vida constantemente el gobierno decreta aumentos de salario.

 

La posibilidad de compensar el incremento de los gastos con ajustes en la tasa de interés no es posible porque el Banco Central las tiene congeladas. Tampoco es viable una mayor demanda de préstamos en medio de una fuerte recesión donde la economía acumulará doce trimestres consecutivos en retroceso.

 

El informe elaborado por el analista financiero Francisco Faraco precisa que si el último aumento de sueldo mínimo y de bono de alimentación hubiese estado vigente durante el primer semestre de este año, los bancos privados habrían registrado una caída de 34% en sus ganancias y tres entidades financieras habrían cerrado el ejercicio con números rojos.

 

El informe agrega que los banqueros están obligados a profundizar el recorte de personal y de agencias, algo que requiere la autorización de la Superintendencia.

 

“La banca tendrá que negociar con el Ejecutivo el cierre de una sección de su red de distribución, cuestión que de no llevarse a cabo con el rigor y rapidez necesarios colocaría al sistema financiero en una situación delicada”, afirma Faraco.

 

En la banca los gastos están creciendo a un ritmo superior al que lo hacen los activos. En este comportamiento tiene una incidencia importante el incremento en el costo por el manejo de efectivo. Como el Banco Central se ha negado a emitir billetes de mayor denominación, las entidades financieras tienen que transportar grandes cantidades de billetes a las agencias y a los cajeros automáticos. La inflación ha hecho que un retiro de 600 bolívares no alcance para pagar un refresco.

 

Ecoanalítica señala que “hoy en día los gastos para la reposición de efectivo en los cajeros automáticos representan entre 50% para el estrato grande y 70% para los bancos más pequeños del total de gastos de las agencias de las entidades financieras. Al cierre de junio de este año el gasto ha crecido 160,5% mientras que los activos totales 92,8%”.

 

Las ganancias también crecen menos que el activo, por lo tanto, hay menos recursos para elevar el patrimonio. Francisco Faraco sostiene que “hablando en términos nominales (sin tomar en cuenta la inflación) en el primer semestre los beneficios aumentaron 63% respecto al mismo lapso del año pasado, mientras que el activo creció 91%. La consecuencia es que hubo una contracción del indicador de capitalización en la banca privada nacional y extranjera. Las ganancias están dejando de ser suficientes para autosustentar el crecimiento de la banca”.

 

 

Sin riesgo

 

Recientemente el gobierno disminuyó la porción de los depósitos que las torres financieras no pueden prestar y deben congelar a manera de reservas. De esta manera, se liberaron recursos con los que los banqueros compraron un lote de bonos que emitió el Bandes. A fin de que no se siga deteriorando el índice de capitalización la Superintendencia de Bancos permitió a los banqueros que asignen riesgo cero a estos títulos, a fin de que no cuenten al momento de calcular la relación entre el patrimonio y los activos.

 

“Con relación al cálculo del índice de adecuación del patrimonio contable, cabe destacar que se deducirá del activo total el monto correspondiente a la inversión realizada en certificados de participación Bandes Agrícola 2017”, dice la circular enviada por la Superintendencia a las entidades financieras el pasado 20 de octubre.

 

Analistas consideran que el riesgo lo asumen los ciudadanos. En caso de que el Bandes no pueda pagarle a las entidades financieras que compraron los certificados, el gobierno tendría que destinar parte de lo que recauda en impuestos para este fin o fabricar nuevos billetes en el Banco Central, algo que aumentaría la presión inflacionaria.

 

El gobierno contempla emitir certificados por un total de 500 millardos de bolívares, que las entidades financieras comprarán con recursos que están congelados como reservas en el Banco Central.

 

“Le estoy solicitado al Banco Central de Venezuela la reducción de cinco puntos porcentuales del encaje legal, para pasar de 21,5% a 16,5% con el objeto de utilizar estos inmensos recursos casi de 500 mil millones de bolívares para invertir en desarrollo agrícola y agroindustrial del país”, dijo Nicolás Maduro.

 

Lo previsible es que el gobierno gaste rápidamente los recursos e inyecte a la economía unos 500 millardos de bolívares que estaban inmovilizados. En un contexto donde la oferta ha caído la consecuencia será más presión inflacionaria porque habrá más dinero detrás de una escasa cantidad de bienes.

 

 

El consumo

 

La Ley de Bancos coloca un techo al crédito al consumo y las estadísticas oficiales señalan que las torres financieras ya están en el límite. El artículo 97 de la ley prohíbe “otorgar préstamos para el financiamiento de servicios o bienes de consumo, por cantidades que excedan el 20% del total de su cartera de crédito”.

 

Al cierre de septiembre de este año, el crédito al consumo representa 20,01% del total de préstamos. No obstante, la ley abre la posibilidad de que la Superintendencia de Bancos modifique el límite “previa opinión vinculante del Órgano Superior del Sistema Financiero Nacional”, que está conformado por el ministro de finanzas, el presidente del Banco Central de Venezuela y tres directores.

 

Fuentes financieras indican que si no se modifica el límite para el crédito al consumo los bancos tendrán incentivos para burlar la regulación, financiando a sus clientes a través de pagarés.

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Esta noticia fue publicada por Editor

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